Charlotte y otras participantes de Gran Hermano disfrutan de un día de spa en la casa, aplicándose máscaras caseras de huevo. A pesar de ser una actividad relajante, la máscara genera cierta polémica.
La experiencia se describe como un "paseo casero" con el objetivo de cuidar la piel. El aroma de la mascarilla, comparado con el de "lobo marino", genera comentarios entre las participantes mientras esperan que se seque al sol.