En Rosario, los fanáticos de Lionel Messi se apostaron en la puerta del barrio donde reside el futbolista, a pesar de la madrugada y el frío, con la esperanza de verlo. Algunos llegaron desde muy temprano, como es el caso de dos jóvenes que acamparon desde las cinco y media de la mañana.
Las jóvenes expresaron su admiración por Messi y agradecieron las alegrías brindadas al país. Manifestaron su ilusión de al menos ver un saludo o una bajada de ventanilla, aunque reconocieron la dificultad debido a las medidas de seguridad implementadas.
Se mencionó la existencia de otro acceso al barrio, pero la entrada principal fue el foco de la vigilia de los seguidores. La presencia de merchandising, como remeras de la selección, y termos personalizados, evidenció la devoción de los hinchas.