La multitudinaria recepción a Lionel Messi en Rosario continuaba minutos después de su aterrizaje. Cientos de personas, incluyendo familias y niños, se mantenían a la espera con la esperanza de un saludo o una imagen del capitán argentino.
Cristian Eche, desplegado en el lugar, describió el ambiente de expectación y el esfuerzo de los fanáticos por acercarse. Se resaltó la importancia de este momento para la gente, que ve en Messi un símbolo de orgullo nacional. A pesar del frío y la llovizna, la devoción por el jugador se mantenía intacta.