Los trabajadores estatales nacionales experimentaron una pérdida de poder adquisitivo de entre el 35% y el 40% en sus salarios reales durante los últimos dos años y medio.
Esta drástica reducción en la capacidad de compra ha llevado a muchos de estos trabajadores a abandonar sus puestos en el Estado o a buscar ingresos complementarios mediante aplicaciones, extendiendo sus jornadas laborales.
La situación es particularmente crítica para empleados en sectores como enfermería, medicina, docencia universitaria y fuerzas de seguridad, quienes sostienen el funcionamiento del Estado.
diagnóstico: El sector público nacional, en particular, ha sufrido una caída del 17% en dos años y medio, mientras que los estatales nacionales perdieron más de un tercio de su capacidad de compra.