La autora describe el proceso de escritura de "Operación Salustro", una novela a dos voces que narra la historia desde la perspectiva del director de Fiat y un guerrillero ficticio.
Revela que el personaje del guerrillero fue creado para explorar aspectos de la época y de la propia Fiat que no encajaban en la voz de Salustro.
Destaca la particularidad de que, a veces, el personaje "lleva" la historia hacia un desenlace inesperado para el propio escritor.