La muestra "Tutankamón, la experiencia" relata el fascinante descubrimiento de la tumba en 1922 por Howard Carter y su mecenas, Lord Carnarvon. Se detalla el proceso de excavación, que duró siete años, y la expectación previa a la apertura de la cámara sellada.
Al ingresar, Carter y Carnarvon se encontraron con una abundancia de oro y objetos valiosos, lo que inicialmente les hizo pensar que se trataba de un simple escondrijo. Sin embargo, la tumba resultó ser mucho más significativa, revelando tesoros de incalculable valor histórico y cultural.
Se explica que, a diferencia de otras tumbas egipcias excavadas en roca y decoradas con pinturas, la primera sala de la tumba de Tutankamón no presentaba estas características, pero estaba repleta de hallazgos que marcaron un hito en la arqueología.