El sitio donde Leo Frobenius descubrió la cabeza de Holocún en Ife fue, durante décadas, un vertedero. El arqueólogo Abidemi Babatún de Babalola ha trabajado para proteger este lugar histórico.
Se describe el sitio como un enorme depósito de desechos acumulados durante años, con capas que separan los estratos arqueológicos. La investigación actual busca desentrañar la función original de este lugar, que en el pasado albergó la producción de vidrio a gran escala.
Se están analizando posibles pozas utilizadas para hornos de fundición, encontrando restos de vidrio y crisoles que evidencian la actividad industrial de la época.