Se comparan las imágenes del ingreso de los jugadores argentinos al estadio con su salida al campo de juego para enfrentar a España. Las fotos muestran una clara diferencia en el semblante de los futbolistas: al entrar al estadio se los ve sonrientes y confiados (Molina guiña un ojo, Martínez saluda), mientras que al salir al campo de juego la expresión cambia a una de angustia y frustración.
Esta disparidad en las caras de los jugadores sugiere que algo sucedió entre el momento de su llegada al estadio y el inicio del partido, lo que pudo haber afectado su estado de ánimo y rendimiento.