Estados Unidos afirma haber ayudado a más de 500 barcos a transitar por el Estrecho de Ormuz de manera encubierta, manteniendo el control a pesar de los ataques iraníes. El Secretario de Defensa señaló que se busca mantener el control del tráfico marítimo en esta zona estratégica.
Sin embargo, Irán, a través de la Guardia Revolucionaria, mantiene una fuerte presencia militar en el estrecho, incluyendo misiles y minas submarinas, y solo permite el paso de embarcaciones autorizadas y escoltadas. Esto ha generado un conflicto donde Estados Unidos afirma facilitar el paso y Irán lo restringe.
La consecuencia directa de esta escalada es el aumento del precio del petróleo, que subió 4 dólares el galón. El enfrentamiento entre ambos países impide el paso fluido de barriles de petróleo, impactando la economía global. Se estima que Estados Unidos ha logrado mover entre 400 y 500 millones de barriles bajo la vigilancia iraní.