La tensión bélica entre Estados Unidos e Irán se intensifica con la décima noche consecutiva de ataques, afectando la región y generando respuestas de Irán. El conflicto se concentra en el estrecho de Hormuz, impactando el sector energético desde el 28 de febrero, fecha en que se activó también el enfrentamiento entre Israel y Líbano.
El comando central estadounidense comunicó que sus operaciones tuvieron como objetivo centros de mando, posiciones de lanzamiento de misiles y drones iraníes, buscando reducir la capacidad de Irán para atacar embarcaciones comerciales en el estrecho. Las acciones se extendieron durante cinco horas.