Fue detenido un delincuente conocido como el "Punga Digital Brasileño", quien operaba en Argentina tras mudarse desde Brasil. Este individuo se dedicaba a robar mediante el hackeo de claves de billeteras virtuales, obteniendo nombres de usuario y números de documento para acceder a las cuentas.
El modus operandi incluía el envío de depósitos a las billeteras de las víctimas, simulando errores para que devolvieran el dinero, lo que en realidad era una forma de desviar fondos robados. Se estima que logró sustraer aproximadamente 50 mil dólares.
Tras su detención en Argentina, se está coordinando su extradición a Brasil para que enfrente a la justicia. El operativo se realizó en conjunto entre autoridades de ambos países, destacando la cooperación internacional para combatir delitos transnacionales y la celeridad en los traslados para evitar que los delincuentes ocupen cárceles locales.