Se desmienten las teorías conspirativas sobre la ausencia de familiares de los jugadores, incluida Antonella Roccuzzo, en la final del Mundial. Se confirma que estuvieron presentes, aunque las cámaras no los enfocaron como en partidos anteriores, lo que generó especulaciones.
Se sugiere que la FIFA pudo haber tenido una postura particular respecto a la exhibición de la bandera de Malvinas, e incluso alguna reprimenda, pero se descarta categóricamente que esto haya influido en el resultado del partido o en la integridad de los jugadores argentinos, quienes buscaron activamente la victoria.