Se critica la existencia de un "estado de fascinerosos" que roba y gasta indiscriminadamente, comparándolo con un "hijo idiota" que gasta fortunas sin devolver nada.
Se exige terminar con ese "estado de mierda" y un "estado mafioso" que ahorca al empresario, al comerciante y al ciudadano común, impidiendo realizar cálculos económicos y exigiendo a figuras como Sturzenegger y Caputo que se elimine dicho estado.