Se expone un sistema judicial en Argentina donde la corrupción y la impunidad parecen prevalecer, evidenciado en la gran cantidad de magistrados que intervienen en una misma causa sin que haya indagados. Se critica la designación de jueces "amigos" y la posible influencia política en el Poder Judicial.
El Ministro de Justicia, Juan Bautista Maíquez, estaría ocupándose de designaciones estratégicas para ubicar personal afín en posiciones clave, como la Cámara Federal Penal de la Capital Federal, que interviene en casos de corrupción de funcionarios. Se mencionan causas como la de Andrés (vinculada a coimas), la patrimonial de Manuel Adorni y la causa "Libre", que involucra a la hermana del presidente.
Se critica la actuación de jueces como Mariano Borinsky y Diego Barretaña, cuyas decisiones parecen responder a intereses particulares, y se señala la falta de excusación de magistrados con vínculos a entidades bajo investigación, como el caso de Barretaña y la AFA.