Pablo Carrozo expuso un entramado de poder detrás de la FIFA, sugiriendo que España habría recibido beneficios para no apoyar la reelección de Infantino y, a su vez, no favorecer a Argentina en la final del Mundial.
Según Carrozo, la FIFA necesitaba un campeón europeo y habría presionado para que España resultara victoriosa, a pesar de que la Federación Española no apoyaba a Infantino.
Se mencionó la intervención del presidente del PSG y del Legia de Varsovia, y se especuló sobre posibles beneficios para España a cambio de su apoyo electoral.