El análisis de la final del Mundial se centró en el rendimiento de los jugadores y la estrategia del equipo. Se destacó la importancia de la "arenga" que inspiró al equipo, especialmente la del Dibu Martínez, a pesar de que algunos rendimientos individuales no fueron los esperados.
Se cuestionó la falta de juego hacia adelante y la estrategia de "ir a la búsqueda" de goles, especialmente en la final. Se mencionó la sorpresa por la forma en que el plantel llegó al estadio, con un ambiente de alegría y música, lo que contrastó con la seriedad que se percibía en la cancha.
Se resaltó la concentración y confianza del equipo, que les permitía mantener la calma incluso en momentos de alta presión. La "salvada histórica" de un jugador fue calificada como una obra de arte, merecedora de ser tatuada.
Se mencionó la participación de Paredes en el Mundial, con la posibilidad de que se tome unos días de descanso. Se destacó su apoyo al plantel y la importancia de mantener la cercanía con la selección.