Se cuestiona el planteamiento de Scaloni en la final del Mundial, especialmente los cambios realizados, y se compara con la actitud de jugadores como el Tata Brown en 1986, quien jugó con una lesión.
Se plantea la dificultad de jugar condicionado físicamente en el fútbol actual, a diferencia de épocas anteriores.
Se reitera la extrañeza de que tres defensores pidieran el cambio en una final del mundo, a pesar de que España fue superior en los 90 minutos.