El uso de celulares inteligentes en menores está teniendo consecuencias negativas en su capacidad de concentración y lectura analógica.
Expertos señalan que los jóvenes y niños tienen dificultades para concentrarse y leer de forma tradicional, a pesar de poder hacerlo digitalmente.
Se plantea la necesidad de regular el acceso y uso de estos dispositivos en menores de 15 años, y enseñar a la población a utilizarlos de manera más creativa y menos perjudicial.