Se detalla cómo un análisis de una carta escrita por Salustro durante su secuestro permitió a los investigadores descartar que se encontrara en Córdoba, acortando el cerco sobre sus captores.
La rapidez con la que la carta llegó a manos de la familia, escrita con una lapicera reciente, fue un indicio clave para los investigadores.
Finalmente, se relata que, en la huida, los captores mataron a Salustro.