Se analiza una campaña contra Argentina en redes sociales, originada a partir de la Copa del Mundo, que incluye narrativas sobre supuesto racismo, favoritismo arbitral y vinculación del país con Trump.
La conversación sobre racismo se intensificó a raíz de un incidente en el partido contra Egipto, donde el técnico de esta selección denunció un supuesto insulto racista, sumado a la controversia por la bandera de Israel en la tribuna.
Se señala que esta narrativa de racismo, aunque con poca base lógica dada la historia de inmigración en Argentina, fue adoptada por algunos tuiteros y amplificada por cuentas de la comunidad libertaria y figuras internacionales, generando picos de conversación especialmente en fechas de partidos de Argentina.