Dos cámaras empresariales, la CAME y la CAC, anunciaron su intención de judicializar la reforma laboral impulsada por el gobierno. Argumentan que la reforma, especialmente el fin de la ultraactividad de los convenios colectivos, podría generar alta conflictividad y afectar a miles de trabajadores.
Las cámaras también expresan preocupación por la eliminación de fondos para capacitaciones de las empresas. Se señala que la reforma, promovida por Federico Sturzenegger, genera disconformidad no solo en gremios sino también en una parte significativa del sector empresarial.