La afirmación de que Argentina es uno de los países más racistas del mundo, realizada por el actor de Hollywood Samuel Jackson, generó controversia y debate. Esta teoría resurgió a partir de discusiones originadas durante el Mundial de Qatar sobre la ausencia de jugadores afroamericanos en la selección argentina.
Se cuestiona la base de esta teoría, recordando que Argentina es un país formado en gran parte por inmigrantes y que la presencia de jugadores afroamericanos es menor en comparación con otras naciones. La declaración de Jackson reavivó debates sobre la identidad y la composición social del país.