Se debate sobre la actitud de los jugadores argentinos en el partido contra España, con énfasis en el comportamiento de Paredes y Otamendi. Se cuestiona la prepotencia de Paredes al entrar al campo y la confrontación de Otamendi con Rodri, excompañeros en el Manchester City.
Se minimiza la importancia de estas acciones, considerándolas parte del juego y del calor del momento. Se menciona que Paredes solo recibió tarjeta amarilla y que la expulsión de Enzo Fernández fue un factor clave en la derrota.
Se especula sobre posibles desacuerdos internos con Scaloni, pero se descartan como rumores sin fundamento. Se destaca la importancia de la unidad del equipo y se recuerda que, a pesar de la derrota, la Selección Argentina brindó muchas alegrías.