Se presenta un resumen del antes y después de Vanessa, quien padecía una enfermedad autoinmune y había perdido la movilidad de su cuerpo, cayendo en depresión. Se enfatiza la desesperación ante la falta de soluciones médicas y científicas.
Sin embargo, al tomar la decisión de buscar y conocer a Jesucristo, Vanessa experimentó una transformación. Confiesa haber recuperado su salud y atribuye este milagro a la intervención divina, reconociendo a Dios como el Todopoderoso ante quien nada es imposible.