Ucrania ha intensificado sus ataques contra la infraestructura energética rusa, apuntando a instalaciones logísticas clave para la producción de drones y equipos de navegación, así como a refinerías de petróleo. El presidente ucraniano, Zelensky, afirmó haber atacado dos instalaciones rusas.
Los ataques con drones provocaron un incendio en un depósito de petróleo en la región de Moscú y causaron la muerte de siete trabajadores en un almacén, además de herir a decenas de personas. Rusia, por su parte, ha reportado oleadas de ataques ucranianos que afectan su capacidad de financiación y producción.