Las fuerzas ucranianas, utilizando drones con tecnología británica, han intensificado sus ataques contra barcos petroleros rusos en el estrecho de Kerch, afectando la economía de Rusia.
En el último mes, se han inutilizado 105 barcos rusos, incluyendo buques de guerra y de transporte de cereales y petróleo, golpeando significativamente la economía rusa.
Los ataques, cada vez más sofisticados y de menor costo, no ponen en riesgo la vida de los soldados ucranianos. El objetivo es debilitar la capacidad económica de Rusia y presionar al Kremlin.
Los ucranianos amenazan con futuros ataques a la Plaza Roja y al Kremlin, buscando un golpe letal a la flota rusa y a la economía del país, que enfrenta recesión y desabastecimiento de combustible.