Scaloni opina sobre la expulsión de Enzo, reconociendo que la primera amarilla pudo ser evitada por el árbitro, pero acepta la decisión. Considera que la segunda tarjeta, aunque lamentable, fue una consecuencia de la situación del partido.
El entrenador menciona que en una final del mundo hay cosas que se pueden evitar, pero no hay reproches. Se enfoca en seguir adelante a pesar de las circunstancias.