Se analizan las polémicas del Mundial organizado en México, Canadá y Estados Unidos, criticando la pausa de hidratación, el show de medio tiempo y la reventa de entradas.
Se cuestiona la influencia de la cultura estadounidense en el evento, como las pausas al estilo básquet y la presencia de celebridades, restando importancia al espectáculo deportivo en sí.
Se critica el show de medio tiempo, considerándolo innecesario y de poca calidad, con actuaciones de artistas como Madonna, Ronaldo y Ronaldinho.