Se reflexiona sobre la reacción de otros países ante el triunfo de Argentina en el mundial, destacando que a pesar de la supuesta envidia y las quejas, la "irreverencia argentina" los irrita. Se menciona que los argentinos son llamados "cancheros", "tramposos" y "sucios", pero esto les infla el pecho, recordando que han jugado 6 finales de 12 mundiales y que los mejores de la historia nacieron en Argentina.
Se enfatiza el orgullo de ser argentino, describiendo a su pueblo como uno que "batalla, celebra, corre y juega como nadie en el planeta". Se resalta que ser argentino es la mayor alegría y que, contra todo y contra todos, con la frente en alto, con Messi y Maradona, y con un orgullo que los hace gritar "Vamos Argentina todavía", han completado un viaje hermoso.