En Canarias, una pareja de novios, Camila (argentina) y Javier (español), se enfrenta a la difícil situación de vivir la final del Mundial con sentimientos encontrados.
La dinámica de su relación muestra cómo la pasión por el fútbol puede unir y a la vez generar tensión en parejas de nacionalidades enfrentadas en el partido. Javier, hincha de Real Madrid y Boca Juniors, y Camila, también de Boca, buscan disfrutar del evento a pesar de la rivalidad.
Se destaca la "argentinización" de Javier, quien se ha adaptado a las costumbres de Camila, incluyendo el consumo de mate, mostrando la influencia cultural en la pareja.