Maxi atraviesa una profunda crisis emocional y de angustia, manifestando que los últimos cinco meses han sido los peores de su vida. Expresó que los problemas personales que antes tapaba con comida ahora emergen con fuerza tras haber bajado 36 kilos, afectando su rutina y bienestar.
El participante relató que el partido del día anterior pudo haber sido el detonante, llevándolo a llorar toda la noche y a sentir una gran angustia al levantarse. Manifestó no tener ganas de ingresar a la clínica, sintiéndose abrumado por la frustración y los "quilombos" personales que lo superan.
Maxi expresó su preocupación por su madre y hermana, quienes también están angustiadas por su estado. A pesar de reconocer que el 90% de su vida actual es positiva, tiende a enfocarse en lo negativo. El equipo médico y terapéutico lo alienta a no "tirar por la borda" su progreso y a aprender a tolerar las pequeñas frustraciones que surgen al salir de su zona de confort.