Larry, el gato de 11 años que habita en Downing Street, se ha convertido en un personaje destacado al haber presenciado el paso de numerosos primeros ministros británicos, tanto laboristas como conservadores.
Considerado "el rey de la casa de ratones", Larry es el único residente que permanece independientemente de los cambios de gobierno, añadiendo un toque de color y continuidad a la política británica.