Tras la derrota en la final del mundial, un influencer conocido como Guido Focaccia cumplió una promesa y se tatuó a la figura de Moni Rial. La decisión se tomó a raíz de la pérdida del campeonato, dado que la promesa implicaba un tatuaje que resultara molesto si no se ganaba.
El tatuaje, que incluye un sol de fondo, ha generado comentarios por su diseño y la frase que lo acompaña. El propio Focaccia justificó la promesa argumentando que debía ser algo que "molestara" para tener validez.
Se ironiza sobre la elección del tatuaje, sugiriendo que podría haber sido algo menos drástico como una colonoscopía.