Los incendios forestales en el norte de Ontario, Canadá, provocaron una densa humareda que tiñó de amarillo el cielo sobre las cataratas del Niágara este miércoles. El humo, que generó preocupación y confusión, también afectó la visibilidad en toda la provincia.
La magnitud de los incendios, con 200 focos activos en Ontario, obligó a la evacuación de varias comunidades. El fenómeno climático incluso impactó la realización de un partido de fútbol el domingo, que estuvo en duda por la calidad del aire.
Donald Trump se pronunció sobre la situación, expresando tensiones con Canadá y sugiriendo que Mark Carney, primer ministro canadiense, debería controlar mejor su territorio. La situación climática mejoró levemente tras lluvias torrenciales en Estados Unidos.