El pronóstico del tiempo para la final del mundo en Nueva York es favorable, con cielo despejado y temperaturas máximas de 28 grados. Esto contrasta con las semanas anteriores, donde se registraron picos de hasta 37 grados.
La calidad del aire ha mejorado considerablemente tras la disipación del humo proveniente de los incendios en Canadá. El cambio en la rotación del viento ha permitido tener un ambiente más salubre para la realización del evento deportivo.