Un grupo de hinchas expresó su decepción porque varios jugadores de la Selección Argentina, incluyendo a Lionel Messi, Paul Pogba y Julián Álvarez, no se unieron a los festejos con la gente tras el Mundial. Argumentan que, si bien no es una obligación, un gesto así demostraría nobleza y agradecimiento al apoyo recibido.
Se debate si se les exige demasiado a los futbolistas, comparando la situación con la de otros deportistas que deben cumplir con compromisos profesionales incluso en vacaciones. Se menciona que los jugadores tienen derecho a su vida privada, pero la ausencia en los festejos generó tristeza y decepción en algunos seguidores.
Un mensaje leído en el programa expresa: "Me siento triste, orgullosa, decepcionada. Porque Messi y todos los jugadores no vinieron a festejar con la gente". Otro añade: "A veces se le pide mucho un jugador de fútbol y no se le pide a quien se le tiene que pedir".
Se resalta que, si bien los jugadores cumplieron con su rol deportivo al llegar a la final, el gesto de acercarse a la gente hubiera sido valorado como un "gesto de corazón". Se contrasta esta situación con otros casos donde jugadores tuvieron comportamientos más cuestionables antes de partidos importantes.