Aficionados argentinos en Nueva York compartieron su profunda tristeza y desazón tras la derrota de la Selección en la final del Mundial. El sentimiento generalizado es de dolor por no haber podido ver a Messi coronarse campeón por última vez.
Uno de los entrevistados expresó: "No podía soltar a la pulga, ¿entendés? No estaba negado a soltarlo. No podía y... no puedo. Hoy no voy a caer, mañana quizá". La figura de Messi es central en el sentimiento de los hinchas, marcando un antes y un después en sus vidas.
La expectativa sobre la continuidad de Messi en la selección y la posibilidad de un "last dance" se cierne sobre los aficionados, quienes reconocen la dificultad de reemplazarlo y la esperanza de que siga jugando.