Tras aplicar el tratamiento con el "agua viva" y orar por la sanación de su hijo, Damián y su esposa decidieron repetir los estudios médicos. Sorprendentemente, los resultados indicaron que el niño estaba completamente normal, sin secuelas ni parámetros anómalos.
El neurólogo les dio el alta médica, confirmando la recuperación total. Damián expresa su inmensa felicidad y gratitud a Dios por la transformación que experimentó su hijo a través de este propósito.