Gibraltar y España, tras años de tensiones, muestran una apertura gradual, beneficiando a los miles de trabajadores españoles que cruzan la frontera diariamente.
Alfredo Valencia, uno de los afectados, describe la apertura como un alivio ante las largas colas y la pérdida de tiempo que solían experimentar. La mejora se da en un contexto de auge económico en el Peñón, con construcción activa y planes de crecimiento continuo impulsados por el gobierno local.
El acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido, aunque aún no detallado en su totalidad, se espera que impacte el comercio, especialmente en sectores como el de apuestas en línea y el turismo. Si bien se anticipan dificultades para algunos comerciantes debido a posibles aumentos impositivos, la apertura también genera oportunidades para el empleo y los ingresos fiscales en la región fronteriza española, con proyectos como un nuevo centro comercial en desarrollo.