Se especuló que, de haberse buscado una final europea, las selecciones de Francia y España, junto con otras potencias como Noruega o Suiza, podrían haber sido las protagonistas. Sin embargo, el desarrollo del cuadro eliminatorio y los resultados no lo permitieron.
La posibilidad de una final europea se vio frustrada por el desempeño de los equipos y la clasificación de Argentina, que alteró las expectativas previas del torneo.