La final del Mundial de Fútbol provocó un aumento significativo de emergencias cardíacas y cardiovasculares en Argentina, con dos personas fallecidas en la ciudad de Buenos Aires.
Los principales centros de salud reportaron un incremento del 20% en consultas por infartos agudos de miocardio, problemas cardíacos y aumento de la presión arterial durante los partidos decisivos de la Selección.
En Córdoba, el hospital local tuvo un promedio de un infarto por hora durante los cuartos de final y semifinales, una cifra alarmante comparada con los dos o tres infartos diarios habituales.
En Tucumán, el sistema de salud registró ocho casos de infartos durante los partidos, superando los 20 casos mensuales habituales. La situación en Buenos Aires incluyó dos muertes y un hombre de 72 años internado, además de un caso previo en Caballito.