Los festejos de España tras ganar la Eurocopa se muestran más mesurados en comparación con la efusividad de Argentina en el Mundial, reflejando diferencias culturales e idiosincrasias.
Mientras Argentina se caracteriza por fervorosas celebraciones callejeras, en España los festejos suelen ser más contenidos, incluso al obtener títulos importantes como la Eurocopa 2010 o la reciente victoria.
Se destaca que, si bien la expresión popular difiere, ambos países celebran a sus campeones con orgullo, reconociendo la importancia de los logros deportivos para la identidad nacional.