Se generó preocupación y temor en el barrio de Colegiales por la supuesta fuga de una boa de más de 3 metros, que resultó ser una estrategia de marketing de un paseador de perros.
Un flyer con la imagen de la boa y datos sobre su tamaño y características circuló por el barrio y redes sociales, generando alarma entre los vecinos, quienes temían por la seguridad de sus mascotas.
Al contactar al responsable de la publicación, se supo que se trataba de una campaña publicitaria para promocionar los servicios de un paseador de perros, utilizando el miedo de los vecinos como herramienta.
Los vecinos, que no tenían información sobre una familia en el barrio que posea una boa, expresaron su asombro y cuestionaron la ética de la estrategia de marketing, que jugó con sus temores.