Incendios forestales en la provincia de Guadalajara, España, han arrasado más de 26.000 hectáreas y obligado a evacuar a unas 1.200 personas de más de 30 localidades.
Las llamas, fuera de control, se convirtieron en el mayor incendio registrado en Castilla-La Mancha. Un amplio operativo terrestre y aéreo trabaja para frenar el avance del fuego, dificultado por el viento y las altas temperaturas.
La prioridad es proteger a la población y evitar que las llamas alcancen nuevos núcleos urbanos, en una grave emergencia que afecta a la Sierra Norte de Guadalajara.