Se reaviva una polémica sobre presuntos comentarios racistas de Adriana Aguirre dirigidos a Anamá Ferreira. Se menciona que estos comentarios habrían llevado a un proceso legal y a la imposición de trabajo comunitario para Adriana.
La panelista defiende a Anamá Ferreira, calificándola de amiga y expresando su apoyo incondicional. Se contrasta la reacción de Adriana con la que hubiera tenido si un amigo cercano hubiera realizado comentarios similares, sugiriendo que su postura actual es hipócrita o selectiva.