Los precios de las entradas para la final del Mundial 2026 variaban considerablemente, con tickets que partían desde los 3.000 dólares y podían alcanzar cifras mucho más elevadas para servicios premium.
Estos servicios de alta gama incluían ubicaciones privilegiadas dentro del estadio y posibles accesos directos a los jugadores, justificando el elevado costo para un selecto grupo de asistentes.