El análisis del partido de la Selección Argentina se centra en la arenga de Dibu Martínez, quien instó a sus compañeros a "ir para adelante, no hacia atrás" y buscar a Lionel Messi. Los comentaristas coinciden en que el equipo no pudo ejecutar estas indicaciones, viéndose superado en el campo, especialmente en el primer tiempo y parte del segundo.
Se compara la situación de Argentina con la de Francia en la semifinal, señalando las diferencias en las condiciones físicas y el desarrollo del juego. Se enfatiza que los jugadores eran conscientes de su bajo rendimiento, de ahí la arenga de Dibu. La crítica apunta a un juego defensivo y a la falta de conexión con Messi, a pesar de las indicaciones de ir al frente.
A pesar de las dificultades, se reconoce el esfuerzo de Argentina en la final, aguantando más de 100 minutos. Se menciona que el equipo jugó con las armas que tenía, pero no pudo generar el juego deseado.