En el barrio de Chacarita, una pizzería se llenó de fanáticos del Dibu Martínez para ver el partido. A pesar de la tensión del primer tiempo, los hinchas mostraron su apoyo incondicional al arquero.
Familias enteras, algunas con bebés, se congregaron en el lugar, compartiendo la ansiedad y la esperanza de una victoria argentina. Las cábalas fueron un tema recurrente entre los presentes, quienes buscaban asegurar el triunfo con rituales y supersticiones.
El "Kuti" Romero fue destacado por su entrega en la cancha, mientras que la hinchada expresó su confianza en la selección a pesar de las dificultades del partido. La experiencia de ver el partido en comunidad, entre gritos, aplausos y nerviosismo, se vivió intensamente en Chacarita.