En Ghana, la pesca es la principal fuente de sustento para muchas comunidades, pero la sobrepesca y la captura accidental de delfines y otras especies marinas están llevando a estas poblaciones al borde de la extinción.
La bióloga marina Sandra Althair documenta la caza ilegal de delfines, que a menudo son utilizados como carnada para pescar tiburones, más lucrativos. A pesar de que la matanza y captura de mamíferos marinos, tiburones y tortugas está prohibida, la falta de recursos y la lucha por la supervivencia llevan a los pescadores a ignorar la ley.
Un proyecto de investigación liderado por Isaac O'Kiere utiliza una aplicación para registrar datos sobre las capturas, incluyendo especie, tamaño y causa de muerte. Los datos recopilados en numerosos puertos de Ghana son analizados en la Universidad de México y revelan una preocupante disminución de las poblaciones de delfines y tiburones.
La contaminación ambiental y las colisiones con embarcaciones son otros factores que amenazan la supervivencia de estas especies. Los científicos advierten sobre la necesidad de actuar urgentemente para proteger a los delfines, ya que son un indicador importante de la salud del océano.
En Senegal, se busca proteger al delfín jorobado, una especie en grave peligro de extinción. A pesar de los esfuerzos de censo y estudio, los investigadores dudan de su supervivencia a largo plazo. La esperanza reside en la creación de refugios marinos y en la sensibilización de las comunidades pesqueras.