El programa continuó abordando las maldiciones, esta vez enfocándose en las hereditarias y sus efectos devastadores, como depresión, adicciones y fracasos recurrentes.
Se presentaron testimonios de personas que sufrieron estas cargas desde jóvenes, como el caso de Micaela, quien a los 14 años sufría de depresión y ataques de pánico, y el de una mujer que, a pesar del amor mutuo, no podía concretar su relación por una supuesta maldición. Se enfatizó la necesidad de cortar estas maldiciones a través de la fe y la intervención divina.
Se promovió un evento especial este viernes, donde se ofrecerá un "punto de luz" gratuito para ayudar a las personas a liberarse de estas cargas negativas, con horarios de atención y la dirección de la Catedral de mi Familia en Florencio Varela.